De Zumarraga a Filipinas...
De Filipinas a Zumarraga.

Miguel López de Legazpi » Tumba de Miguel López de Legazpi, Iglesia de San Agustín, Manila

Junto al altar de la iglesia de San Agustín yacen los restos de Miguel López de Legazpi y su nieto Salcedo.
Legazpi murió el veinte de agosto de 1572 de un ataque cerebrovascular en una situación económica precaria, sin saber que el rey Felipe II había firmado una real cédula por la que le nombraba Gobernador vitalicio y Capitán General de Filipinas, y le destinaba una paga de dos mil ducados. Se dice que en realidad murió a causa del disgusto causado al descubrir que uno de sus subordinados faltaba a sus obligaciones queriendo ascender a puestos que ni merecía ni le correspondían, por indisciplina y egoísmo en definitiva, defecto este último que Legazpi nunca soportó en vida. Hasta este punto llegaba su fama de hombre justo, recto y desinteresado. La personalidad de Legazpi marcó el cariz de la conquista de Filipinas. Fue la menos sangrienta, porque evitó el enfrentamiento inútil, optando siempre por la vía diplomática. Durante siete años el vasco consiguió rendir el archipiélago a su peculiar manera, convenciendo más que conquistando, y sirviéndose de la hostilidad que los filipinos sentían hacia los portugueses, mucho más violentos en sus formas. 
En su cripta podemos leer: IN MEMORIAM “Aquí yacen los restos mortales del Adelantado Legaspi y su nieto Salcedo, Lavezares, Beato P. Pedro de Zuniga y otros héroes de la conquista. Los que aventados por los ingleses en 1762. Confundidos y revueltos fueron colocados por los P. P. Agustinos en esta capilla”.