De Zumarraga a Filipinas...
De Filipinas a Zumarraga.

Arquitectura/Arte

Filipinas es un país atípico en Asia, por su cultura, su comida, su religión y por supuesto, su patrimonio arquitectónico. Tiene más similitudes con Latinoamérica que con el Sudeste Asiático, donde se halla geográficamente inmersa, y es que el paisaje tradicional filipino dista mucho de construcciones budistas hechas de madera de techos inclinados y grandes aleros, como se puede ver desde Taiwán hasta Corea, desde Tailandia hasta Japón.

El rico patrimonio mestizo tropical de las Filipinas, que alberga numerosas joyas artísticas y arquitectónicas de valor universal, devino por un lado de la ingeniosa originalidad de los filipinos al innovar en estilos y sistemas constructivos basados en los materiales disponibles en su medio, y por el otro de la inefable huella que la conquista española dejó por más de 3 siglos en este archipiélago. Lo más curioso, sin embargo, es que aquella influencia arquitectónica colonial, no provino directamente de la península ibérica (a la cual los barcos tardaban dos años en llegar), sino más bien desde las colonias americanas, particularmente desde México y en menor grado, Perú.


En la foto principal, la Catedral de San Sebastián de Bacolod. Más bajo la iglesia de Santa Ana, en Molo (Ilo Ilo), de estilo barroco, pero con sus dos torres y el retablo de estilo gótico. Fue construida en 1831, con coral de roca. La llaman la iglesia feminista, ya que cuenta con imágenes de dieciséis santas.

En orden descendente: la Catedral Metropolitana de Jaro, en Ilo Ilo y la Catedral de Dumaguete, con el campanario inclinado separado, que es lo único que queda de la construcción original del siglo XVI.

Las siguientes son varias iglesias de la isla de Siquijor, la Catedral Metropolitana de Naga City, la Basílica Menor de Nuestra Señora de Peñafrancia, también en Naga city y otras iglesias de los alrededores.